CRUCES - 10

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ORDENADORES:

La misma canción.

    Probablemente es hoy  más fácil en nuestro Hospital conseguir un ordenador (o cuarto y mitad de peonada) que un rotulador verde. Pero la marcha "dos Altos Organismos da Sacrosanta Gestión y dos Grandes Expressos Europeus" no cambia. Nos ponen ordenadores, pero con la vieja versión 3.1 de Microsoft Windows en lugar de Windows 95 a pesar de que los nuevos ordenadores tienen preinstalado el Windows 95. Y, para mejorarlo, el Netscape Com.4 que utilizamos es la versión inglesa, cuando existe la española y además es gratis.
El programa de seguridad anti-pirateo impide además muchos de los usos legales y necesarios de los ordenadores, trasvase de información, uso simultáneo del ordenador de casa y el del trabajo, etc. Además enlentece enormemente el funcionamiento de las aplicaciones.
Hemos visto en los quirófanos flamantes Pentium a los que se les ha desactivado la disquetera, y apenas permiten acceso al disco duro. Sin más software que el de la red de entrada de datos. Si eso es la informatización del servicio hubiera bastado un monitor de fósforo verde.
Nada nuevo bajo el sol. Como en nuestro Hospital, ignotos mecanismos de esoterismo empresarial hacen que las más importantes y costosas decisiones recaigan siempre en las personas menos indicadas. Et voilá!. Por cierto, ¿para cuando el
SPSS?.

Aunque bien mirado peor aún es lo que nos ocurre aquí dentro con el Fax. Al chalecosaurio le parecía un aparato demoníaco. Y hoy por la mañana el fax tarda en llegar desde la planta noble a cualquier Servicio 24 horas o más. Es decir, lo mismo que una carta de Bilbao a Cádiz en tiempos de aquel general.

la
vendetta

Por si alguien lo ha olvidado
seguimos reclamando:


Actualizar nuestras retribuciones
básicas perdidas

Igual sueldo por
igual trabajo

Poner en marcha la
carrera profesional

Integrar, desde los 50 años,
las guardias médicas en la nómina básica.

No le debió gustar que apareciera un peligroso libelo facultativo en su Hospital de Galdakao -su destierro aún no digerido-, ni debió gustarle verse travestido de picapedrero en una viñeta cuyo texto era auténticamente suyo. No le gustó tampoco que le hablaran de Siemens (y eso que no había detalles sobre su viajecito por Alemania).
Gallardo y elegante, como de costumbre, y con la inestimable ayuda de un agradecido jefecillo ha encontrado un chivo expiatorio de la Asociación de Facultativos de Galdakao y ¡zas! garrotazo.  Vale, Gonzalo, majo, recibido.

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