| Complemento espec�fico, Exclusividad. | - La implantaci�n de diferentes retribuciones para pagar a profesionales que realizan id�ntico trabajo en el mismo horario marc� desde finales de la d�cada de los 80 un claro deterioro en los Hospitales P�blicos. La medida, que se utiliz� pol�ticamente para desmembrar a los colectivos en huelga, acab� por volverse contra el funcionamiento de las propias instituciones. Es el m�s antiguo de los agravios mantenidos.
- Produce situaciones de clara injusticia y ha sido el germen de la insolidaridad y la discordia entre los profesionales.
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| Carrera Profesional. | - Los Facultativos de los Hospitales, en su mayor�a con muchos a�os de ejercicio profesional y altamente cualificados, carecen de otras posibilidades de ascenso diferentes a las que marcan los distintos sistemas digitales de incorporaci�n pol�tica a cargos de confianza.
- La inexistencia de una Carrera Profesional mantiene desincentivados e injustamente retribu�dos a numerosos profesionales, sin m�s horizonte en su puesto de trabajo que el que ten�an cuando ingresaron hace d�cadas al sistema p�blico de salud.
- La �nica carrera profesional en los hospitales p�blicos vascos es la de los directivos, normalmente ascendidos desde la nada por "m�ritos" pol�ticos. Suelen despegar de la Medicina para no volver a aterrizar en ella.
- Los facultativos d�ciles y bien dispuestos hacia el sistema ser�n nombrados jefes de servicio, coordinadores, encargados, etc. con aumento de sus retribuciones proporcional a la p�rdida del respeto hacia sus compa�eros. El car�cter discrecional de sus cargos les impide cualquier cr�tica al sistema y es un seguro de obediencia para los directivos.
- En el momento actual para cubrir plaza de jefe cl�nico -cargo meramente asistencial- punt�an m�s los a�os de haber sido cargo de confianza que la experiencia cl�nica. Deprimente.
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| Alta edad media. | - La media de edad de los Facultativos en nuestro Hospital supera los 50 a�os.
- Las ventajas de una mejor formaci�n y experiencia se vuelven inconvenientes para los propios Facultativos al tener que seguir haciendo frente a las numerosas guardias y puestos de especial penosidad.
- La amortizaci�n de las plazas de Facultativos jubilados o trasladados, y el abuso de los contratos-basura, en vez de su cobertura por nuevos nombramientos de Facultativos j�venes ha envejecido a nuestro Hospital.
- A la vez se impide una renovaci�n efectiva, manteniendo a los j�venes en condiciones de trabajo inestables -hay interinidades de m�s de doce a�os- permanentemente coaccionados por la renovaci�n -o no- de sus contratos.
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| Guardias | - Los facultativos de mayor edad, muy numerosos en Cruces, deben decidir entre continuar haciendo guardias m�s all� de sus fuerzas, o ver reducida en un tercio su n�mina.
- Durante d�cadas las guardias obligatorias han formado parte de la tarea ordinaria -y forzosa- de los facultativos. Pueden sin embargo desaparecer tras m�s de treinta a�os sin dejar m�s huella que el cansancio, los sacrificios familiares y el empobrecimiento. No hay nada equiparable en el resto de la sociedad.
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| Amateurismo directivo | Durante d�cadas el perfil de nuestros directores ha sido el de m�dicos bien situados pol�ticamente y precozmente apartados de la Medicina, con escasa o nula experiencia cl�nica y sin que se sepa que posean ning�n otro tipo de capacitaci�n administrativa. Los resultados pueden suponerse. |
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| Politizaci�n | - La fidelidad, o m�s bien dependencia, de los gestores respecto a sus padrinos pol�ticos prevalece en la toma de decisiones.
- La escasa participaci�n de los profesionales y, peor a�n, la poca consideraci�n a sus criterios t�cnicos originan frecuentemente obras mal realizadas que deben corregirse o repetirse despu�s, adquisiciones in�tiles y carencias inexplicables.
- La peor situaci�n asistencial vivida por nuestro Hospital en toda su historia, la epidemia de Aspergiliosis padecida en 1996-97 fu� el broche de oro del m�s inepto de nuestros Gerentes.
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| Peonadas. | - La incorporaci�n a las prestaciones de la Sanidad P�blica de pr�cticamente la totalidad de la poblaci�n, sin paralelismo en el incremento de los recursos, produjo un aumento de las listas de espera quir�rgicas.
- El sistema dise�ado para acortarlas se ha utilizado con otros muchos fines colaterales que en algunos casos han interferido con la actividad ordinaria de los Centros. Intervenciones prioritarias pero menos rentables se han visto aplazadas, y el reparto del dinero de las peonadas ha servido en muchos casos para premiar adhesiones.
- El planteamiento de la actividad quir�rgica ha seguido criterios economicistas y t�cnicamente poco rigurosos. Ha proporcinado sustanciosos incentivos a los gestores que muestran un curioso frenes� quir�rgico al acercarse el fin del a�o y el cumplimiento de sus n�meros pactados con la Administraci�n.
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| OTA | - La implantaci�n de la OTA en Cruces se ha producido sin resolver los graves problemas que plantea a los trabajadores y usuarios del Hospital.
- El nuestro es el �nico Hospital de Euskadi que no cuenta con aparcamiento para sus trabajadores.
- El parking comercial constru�do en terrenos p�blicos a la misma puerta del Hospital debe ser para el uso libre de sus trabajadores.
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