Vacaciones en Euskadi

 
  
 
   
   
 

He venido a quedarme

Juli�n Alvarez (marzo 1998)

 
  
 
   
  
  
   
 Unos seres son providenciales para los dem�s y otros son providenciales para s� mismos. De este �ltimo tipo tenemos abundante recaudo en Osakidetza. Est�n todos encantados de conocerse. Inefables y radiantes acometen todo tipo de empresas, con la arrogancia del ignorante y, cuando la cagan, muestran  el descaro imperturbable de quien sabe que no ha de rendir cuentas.
Hace casi un a�o, tras la saga-fuga de Aguilera motivada por  el c�mulo de irregularidades cometidas en su designaci�n, se arbitr� una rocambolesca operaci�n de fichaje de un nuevo Jefe promovido desde las alturas para acondicionar el mayor Servicio asistencial de Osakidetza.
Incapaces, al parecer, de extraer ense�anzas de las cosas; se volvi� a pasar por alto el fondo de la cuesti�n, incidiendo, eso s�, en blindar al nuevo cargo con emolumentos y prebendas hasta entonces desconocidas en nuestro Hospital.
Caminos iguales llevan siempre a los mismos lugares.
No se ha cumplido el a�o. El Servicio de Anestesia-Reanimaci�n vuelve a estar descabezado. Durante su estancia, pr�diga en viajes a Galicia para mantener all�  sus compromisos laborales, con innumerables viajes cient�ficos a congresos y simposiums (el �ltimo a las Islas V�rgenes hace unos dias), Juli�n Alvarez ha fragmentado a�n m�s el ya dividido Servicio.
Ha creado puestos de alto nivel, bien pagados y de menor penosidad ocupados discreccionalmente por afinidad personal, ha comparecido en juicio contra una miembro del Servicio,
ha distribu�do los fondos del transplante renal de modo arbitrario, ha sembrado el malestar entre muchos profesionales de edad oblig�ndoles a rotar continuamente mientras su joven guardia permanec�a intocada.. En el trato personal las cosas no han
 
  
 
   
 ido mucho mejor: las frases desconsideradas y los comentarios abusivos han sido la t�nica con el Servicio en general. Peor lo han tenido quienes han osado criticar su gesti�n; los abusos han sido mayores con los m�s d�biles "para m� sois fotocopias", lleg� a decir a los interinos reunidos.
No ser�n l�grimas ciertamente lo que derrame el Servicio de Anestesia ante su marcha.(Habr� excepciones, claro).
Otra cosa son las cuentas que debe dar la Direcci�n como responsable de que, una vez m�s, las cosas est�n as�.
Al estilo Bokassa o Idi Amin el saliente ha nombrado herederos y pretende dejar unos encargados de diferentes �reas del Servicio, por la gracia de Dios. Un m�nimo de sensatez por su parte har�a a estos facultativos dimitir de tan ponzo�osos puestos e integrarse con sus compa�eros en la exigencia de una salida legal, profesional y razonable para el Servicio.
El perfil de capataz exigido por la Direcci�n para la Jefatura de Servicio
 
 
   
 de Anestesia lleva a�os bloqueando una salida l�gica al problema.
Profesionales bien cualificados y respetados por sus compa�eros se niegan a asumir una Jefatura t�tere, con criterios basados en los resultados econ�micos del equipo directivo de turno, sin autonom�a y sin contenido profesional.
Mientras el control estrat�gico del Servicio prima sobre su organizaci�n y buen funcionamiento, se reproducen situaciones absurdas.
Ni Pablo L�pez  ni Michol Gonz�lez ni cualquier listillo/a con ambiciones pueden dirigir la Anestesia en Cruces. Por mucho que as� interese a la Direcci�n.
El Servicio de Anestesia - Reanimaci�n y Tratamiento del Dolor de nuestro Centro son m�s de sesenta profesionales altamente cualificados que tienen derecho a exigir el fin de este desfile de aventureros y cazarecompensas.
Durante a�os han demostrado no necesitar genios ni maestros. Simplemente alguien que honradamente se ocupe de organizar el trabajo con criterios profesionales y ecu�nimes, representar al Servicio de forma digna y muy poco m�s.

El Director General de Hospitales y la Direcci�n de Cruces est�n obligados a explicar tanto patinazo, mientras crece en el Servicio la certidumbre de que alguien, con muy poca gracia, les anda tomando descaradamente el pelo.
 
  
 
    
     
    
  
  
   
  
  
   
 

tu E-mail:   hospital@cruces.net

 
  
 
  
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